De esos que saben a todo
cuando sientes que apenas tienes nada.
Déjame acariciar tu éxtasis.
Rompamos nuestros recuerdos,
tengo miedo a volver a pisarlos.Sácame de ti,
desenamórame, enséñame a olvidar,
a no depender del recuerdo
de tu cuerpo en mi cama.
Vacíame de ti, que no quede nada.
El miedo vuelve a ser en mí frío,
calando mis huesos.
Miéntele a mi cama,
dile que ya no la extrañas.
Ya mordimos el ansia de perdernos
por mis sábanas.
Y mientras,
me dedico a mentirle a mi dolor,
diciéndole que los recuerdos ya no queman.
Quisiera leer tu cuerpo por última vez,
el idioma extraño de tus dedos en mi espalda.
Fúmate mi odio, fúmatelo todo.
Que no quede nada.
Tú sigues siendo luna,
irradiando luz que no te pertenece.
Deja que tu cuerpo hable de nuevo
sobre mí,
cuando callas.
Sal de mí, pero no te vayas.