Hoy me has dado las buenas noches con miedo
me has besado más fuerte que de costumbre
y he visto temblar tus dedos
hoy te noto cerca pero lejos
y no he podido evitar preguntar a tus pestañas
porqué se humedecen en tan poco tiempo
y ahí estabas tú
con esos ojos de hielo que me congelan el alma
gritándome más bajo que alto,
que temes que algún día mis pies corran
en dirección contraria a la tuya
y me eché a reír.
Cómo iba a huir de esa sonrisa
si es la que me ha resucitado el alma
una y tantas veces
si cuando no noto tu aliento
me duele la piel,
si cuando me encierro en mí
eres tú quien me libera
haciendo de mi dolor una cama
demasiado cómoda como para despertarme
y te echaste a reír.
Me dices que aprovecharás cada segundo de tu vida
a mi lado
que verás el tiempo pasar
mientras me maquillo en el lavabo
que me verás dormir soñando
y que llenarás de azúcar mis cafés más amargos.
y nos echamos a reír los dos
porque sabemos que somos
un par de enamorados
capaces de hacer arder al amor.