Eres y serás todo lo que
siempre he querido que seas,
cuando me despiertas
dibujando besos
en mis manos,
hasta que llegue el día en el que
se cansen mis dedos
de seguir reteniendo el impulso
de tocar en tu cuerpo
la melodía que haga estallar
mil planetas,
hasta quedarnos
tú y yo solos,
en el nuestro.