martes, 30 de abril de 2013
.
Es como querer huir de ti,
y comprar dos billetes
de avión para que te vengas
conmigo.
Es la costumbre de
quererte,
que se contradicen mis
despedidas.
jueves, 18 de abril de 2013
12.
Cuando dejes de aparecer
entre mis versos,
y dejes de esconderte tras mis lágrimas.
Cuando no seas tú quien
abarque mil noches en vela,
y ya no seas protagonista
de este montón
de palabras que hablan de ti.
Cuando dejes de ser mi lobo
y yo tu caperucita de
una sola noche.
Dejando de ser la pluma
afilada que escriba
poemas de dolor sobre mi piel,
y al mirar mi cama no
desee volver a tenerte ahí de nuevo.
Cuando vea que te
marches por mi puerta,
dejándola entreabierta para que otros entren.
Y que no duela.
Cuando ya no se acelere el pulso,
y mi cabeza ya no
llame a gritos tu presencia.
Entonces, sabré que te habré olvidado.
Lo dudo.
Pero hasta entonces,
no dejaré de guardarte un
sitio en mi cama.
entre mis versos,
y dejes de esconderte tras mis lágrimas.
Cuando no seas tú quien
abarque mil noches en vela,
y ya no seas protagonista
de este montón
de palabras que hablan de ti.
Cuando dejes de ser mi lobo
y yo tu caperucita de
una sola noche.
Dejando de ser la pluma
afilada que escriba
poemas de dolor sobre mi piel,
y al mirar mi cama no
desee volver a tenerte ahí de nuevo.
Cuando vea que te
marches por mi puerta,
dejándola entreabierta para que otros entren.
Y que no duela.
Cuando ya no se acelere el pulso,
y mi cabeza ya no
llame a gritos tu presencia.
Entonces, sabré que te habré olvidado.
Lo dudo.
Pero hasta entonces,
no dejaré de guardarte un
sitio en mi cama.
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